domingo, 2 de febrero de 2014

Scifiworld: Fantascy... ¡el nuevo sello editorial de Random!



Lo prometido es deuda y hoy vamos a hablar con Ricard Ruiz Garzón, asesor editorial de la nueva línea de género que acaba de lanzar Random House: Fantascy. Durante la Feria del Libro de Madrid y, posteriormente, en el Festival Celsius de Avilés, los creadores de la editorial desvelaron los títulos que ya han aparecido en el mercado (Embassytown, de China Miéville, La bomba número seis y otros relatos, de Paolo Bacigalupi, y La corte de los espejos, de Concha Perea), además de adelantarnos el inminente desembarco de viejos rockeros de la ciencia ficción como Juanmi Aguilera o nuevos talentos como Jesús Cañadas. Hoy tenemos la suerte de contar con Ricard para dar a conocer este novedoso sello.


Ricard, ¿por qué el género fantástico? Supongo que serás un enamorado del mismo.
Lo he sido siempre, sí, desde que leí de pequeño a Verne, Wells, Dahl, Ende, Tolkien, Clarke, King, Asimov y tantos otros. Luego, con Borges, Cortázar, Carroll, Shelley, Lovecraft, Perucho, Pedrolo, Matheson, Powers, Pohl, Le Guin, Bradbury, Wyndham, Lem y Dick, me hice mayor y entendí lo estúpido que era el prejuicio de considerar juvenil la fantasía o la ciencia ficción. Desde entonces, y pese a no haberme especializado solo en el género, he tratado de defenderlo de los ataques que la tradición realista española lleva dispensándole hace siglos. Primero lo hice como periodista, ya que el 90% de los reportajes de género en la década larga que duró el suplemento Libros de El Periódico corrieron a mi cargo. Luego, como crítico -en ése y otros medios, incluyendo radio y televisión-, como jurado de premios -el Xatafi y el Celsius, entre otros- y como columnista. Y finalmente, en la etapa actual, como autor (saco novela a cuatro manos en octubre y llevo años acabando un proyecto de largo alcance), como profesor (doy varios cursos de género en la Escola d'Escriptura del Ateneu Barcelonès) y, claro, como asesor de este nuevo proyecto llamado Fantascy, del que supongo que ahora hablaremos. Resumiendo: que sí, que me encanta el género y que siempre me ha encantado.

¿Crees que estamos en el momento adecuado?
Estamos en un momento de normalización que espero definitiva. Por un lado, hay una renovación generacional de lectores y creadores que han abandonado los antiguos prejuicios: los hijos de Harry Potter y los videojuegos, de las series tipo Lost, Fringe o Black Mirror, del boom distópico actual... Para todos ellos vale la norma del gran Alejo Cuervo cuando dice que hoy lo que es un atraso es la literatura exclusivamente realista. Por otro lado, además, ha habido un pequeño terremoto editorial, con nuevos proyectos a rebufo de los grandes éxitos tipo Martin, Meyer, Collins o Rothfuss, y esa es una gran noticia. Aunque en los próximos meses vaya a haber una selección entre esos proyectos -no todos van a quedar, y menos con la crisis-, es muy probable que en el género fantástico ocurra como en el género negro tras el fenómeno Larsson: que ya no se vuelva al páramo del que se venía, con Timun-Minotauro, Nova, Gigamesh, Bibliópolis y Valdemar como pilares aislados. La época que venga tras Fantascy, Lite Fantástica de RBA, Furtiva de Seix Barral, Letras Populares de Cátedra, Runas de Alianza, Oz, Nocturna, Fábulas de Albión, Males Herbes o Salto de Página, por citar sólo proyectos recientes, no debería en ningún modo ser igual a la anterior. Y no lo será, creo.

Todo parece indicar que vivimos en un enorme desierto formado por libros de género dedicados al público juvenil y en mitad de un oasis: George RR Martin, que encandila a toda clase de lectores. ¿Crees que todo ese público está dispuesto a abrirse a temáticas más complejas como las que proponen autores como Bacigalupi? ¿O hay un público escondido que son potenciales lectores de ciencia ficción y demás géneros?
Yo diría que ese desierto está, pese a la crisis, en retroceso, y que el oasis en cambio no ha dejado de crecer. Es cierto que existe una brecha entre el juvenil y el mainstream que ha impedido un desarrollo normal del género en nuestro país, pero se trata de una barrera que han roto autores tan dispares, por citar solo españoles de los últimos años, como Laura Gallego, Félix J. Palma, Ismael Martínez Biurrun o David Monteagudo. A una parte del público, además, le está ocurriendo como a aquel personaje de Molière que hablaba en prosa sin saberlo: muchos están empezando a disfrutar del género sin ser muy conscientes de ello, incluso creyendo en ocasiones que no les gusta, y Martin es el ejemplo perfecto. Cuando el prejuicio se desmorone definitivamente, y cuando hagamos en literatura lo mismo que hacemos en el cine o la televisión, nos daremos cuenta de que el género fantástico ha eliminado al fin su estigma.

Viendo los primeros títulos que aparecen en Fantascy, da la impresión de que vais a apostar por grandes nombres como Miéville o Bacigalupi, cuya novela anterior ya fue todo un descubrimiento. ¿Qué otros autores internacionales tenéis guardados en la manga?
Pues gracias al buen trabajo de la editora Alix Leveugle, que se encarga del área internacional, hay que decir que unos cuantos. Además de Brent Weeks, Trudi Canavan y Terry Pratchett, que acaba de llegar a Fantascy para quedarse, puedo anunciaros por ejemplo que acabaremos el año con la americana G. Willow Wilson, cuya novela de fantasía urbanaAlif el invisible tiene la Primavera Árabe como telón de fondo, y el chino-americano Ken Liu (en la antología Terra Nova 2), pero que hay otros en la cartera de 2014 que valdrá la pena anunciar en breve. De todos modos, la idea de Fantascy es combinar esos grandes nombres con descubrimientos en la línea de los que Plaza & Janés, su sello madre, hizo en su día con Rothfuss o Bacigalupi, que ciertamente son autores de pimera. Ojalá algunos nombres que propongamos alcancen pronto esa categoría.

He leído que Terry Pratchett también esta en la lista de próximas novedades. ¿Qué tiene este autor que sobrevive edición tras edición y parece que hace las delicias de tantas generaciones de lectores?
De Pratchett se publica este mes la entrega del Mundodisco Me vestiré de medianoche y en enero de 2014 la primera entrega de su nueva serie con Stephen Baxter La tierra larga, pero la idea es que sea solo el principio de un largo desembarco. Es decir, que pase de ser un clásico de Plaza & Janés a uno de Fantascy. En cuanto a las razones de su éxito, llevan décadas siendo comentadas y debatidas, así que habría que ser, ejem, un orangután para pretender descubrirlas, pero si me preguntas a título personal creo que hay dos que nunca pueden obviarse: su sentido del humor, trangresor e irreverente pero a un tiempo cómplice y respetuoso con los códigos del género, y esa desbordante creatividad que demuestra los setenta millones de libros que lleva vendidos; nadie puede llegar tantos años a tanta gente y ser aburrido o previsible, ¿no crees?

Arrancáis con fuerza y con novedades espectaculares, ¿qué cadencia tendrán los libros de la línea y cuántos títulos veremos publicados a lo largo del año?
En principio habrá un mínimo de un libro al mes, y a menudo dos, aunque es cierto que habrá que ir viendo la capacidad de respuesta de los lectores. Nuestra ventaja es que combinamos ciencia ficción y fantasía, autores nacionales y extranjeros, nombres consagrados y nuevas voces... Eso nos permite una gran variedad, que unida a la gran distribución de Random House garantiza a los lectores que siempre van a encontrar títulos de Fantascy pensados para ellos.

Y por fin nos encontramos con una editorial dispuesta a abrir sus puertas a los autores nacionales, ya sean noveles como Concha Perea o decanos del género como Juanmi Aguilera. ¿Por qué crees que el autor patrio ha encontrado tanta reticencia para equipararse a su homólogo extranjero?
Como suele decirse, me encanta que me hagas esa pregunta, sobre todo porque mi trabajo como asesor junto a la editora Emilia Lope se orienta especialmente a la captación de autores españoles. Lo cierto es que durante muchos años el verdadero desierto ha estado ahí, en lo difícil que era para un escritor de género publicar en este país, hasta el punto de que la mayoría de autores se habían ido pasando al juvenil o la novela histórica. Nuestra idea es publicar casi tantos autores españoles como extranjeros, y de hecho en 2014 va a haber bastantes sorpresas con las que esperamos vencer esas resistencias que mencionabas. Hace años, era mejor llamarse Smith que López para escribir fantasía o ciencia ficción, es cierto, pero creo que eso está cambiando. Por un lado, hay toda una generación de autores patrios que deseamos recuperar, la de la edad de oro del género en los años 80 y 90, y por otro hay nuevas voces que reclamaban un espacio para su promoción. Los antiguos prejuicios por la falta de calidad no tienen sentido, ha pasado igual con el thriller o la novela negra: tenemos autores de primera línea, incluso exportables, así que creo que los Palma, Gallego y compañía van a dejar muy pronto de ser casos aislados. Viendo los manuscritos que nos llegan, de hecho, va a haber que admitir una verdadera resurrección del género

¿Qué otros autores nacionales nos esperan en el futuro catálogo de Fantascy?
Pues empezando este octubre por Los nombres muertos, de Jesús Cañadas, una lúcida y adictiva novela que juega con la vida y la obra de H. P. Lovecraft, la verdad es que tenemos preparado un auténtico festín. Por un lado habrá sorpresas en antologías como Terra Nova 2 -que nadie se pierda la espectacular aportación de nombres como el de Felicidad Martínez- y en otras en camino, como una que estoy preparando yo mismo sobre relatos distópicos. Y por otro, en 2014, empezamos con un trimestre de aúpa: Juan Miguel Aguilera en enero con Sindbad en el País del Sueño, Ismael Martínez Biurrun en febrero con Un minuto antes de la oscuridad y Rodofo Martínez en marzo con Las astillas de Yahvé. O sea, fantasía épico-histórica de aire oriental, novela apocalíptica de calidad en un Madrid con clones y temibles 'hawaianos', y terror e intriga metafísica con el sinfín de referencias habituales en Rudy. Y ese es solo el principio...

Veo en el catálogo muchos títulos de fantasía y de ciencia ficción, pero... ¿y el terror? ¡Espero que no os hayáis olvidado de él!
Bueno, en parte ya hemos ido hablando de ello: las novelas de Cañadas y Rudy Martínez juegan en la liga de Lovecraft, y para más adelante estamos cerrando títulos con vampiros, con zombis, dark fantasy, algo en la línea de Stephen King... No vamos a ser una editorial especializada en terror, para eso están los maestros de Valdemar, pero está claro que el género tendrá cabida en Fantascy.

Por lo tanto, todo parece indicar que tendremos  Fantascy para rato... 
Ojalá, de momento la recepción de títulos como los de Miéville o Concha Perea así lo auguran, y la intención de Random House, capitaneada por Deborah Blackman, es inequívoca: creemos que es el momento de la consolidación del género, así que no vamos a tratarlo como una moda pasajera. Si dentro de unos años somos uno de los sellos de referencia y el fantástico sigue en plena actividad, creo que todos, en el fandom y también en la creación y la industria literaria en general, habremos salido ganando. De todos modos, ahora es el momento de que hablen los lectores...

Ricard, ha sido un placer conversar contigo y solo me queda desearte muchísima suerte a ti y a todos los que se encuentran en este nuevo proyecto llamado Fantascy.
Muchas gracias, ha sido un placer sólo comparable al de leer Noches de sal. ¡Un abrazo y saludos para todos!


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